27/Diciembre/2011 Un hombre mató a tubazos a su mujer en La Romana; otro mató a la suya, con su amante, y luego se suicidó en el Seibo; mientras otro roció gasolina y le pegó fuego a su concubina, ocasionándole quemaduras de primer y segundo grados, en San Pedro de Macorís, por lo que ayer se debatía entre la vida y la muerte.

